El porcentaje de uptime es el tiempo que un servicio estuvo activo dividido entre el tiempo total, multiplicado por 100. Un mes de 30 días tiene 43.200 minutos; con 27 minutos de caída, el uptime es (43.200 − 27) ÷ 43.200 × 100 = 99,9375 %.
La fórmula es sencilla. Lo difícil es obtener una cifra que puedas defender: tienes que decidir cuál es el tiempo total, qué cuenta como caída, qué dejar fuera y cómo combinar varias partes de un sistema. Esta guía repasa cada punto con ejemplos y después explica en qué se diferencia el uptime de la disponibilidad y la fiabilidad.
Para una respuesta rápida, la calculadora de uptime convierte el tiempo de caída en un porcentaje y un porcentaje en el tiempo de caída permitido.
La fórmula del uptime
Uptime % = (Tiempo total − Tiempo de caída) ÷ Tiempo total × 100
El tiempo total y el tiempo de caída deben estar en la misma unidad. Los minutos son la opción práctica para un mes; los segundos, si necesitas más precisión.
PeriodoMinutosSegundosDía1.44086.400Semana10.080604.800Mes de 30 días43.2002.592.000Mes de 31 días44.6402.678.400Mes medio (30,4375 días)43.8302.629.800Año (365,25 días)525.96031.557.600
Usa la duración real del periodo cuando informes sobre un contrato, ya que la mayoría de los SLA se miden por mes natural. La calculadora usa el mes medio para que los objetivos se comparen de forma justa, y por eso muestra 99,938 % para esos mismos 27 minutos.
A partir de comprobaciones en lugar de minutos
Si tus datos son una lista de comprobaciones en lugar de horas de caída, el uptime es la proporción de comprobaciones correctas:
Uptime % = Comprobaciones correctas ÷ Todas las comprobaciones × 100
Con una comprobación cada minuto, un mes de 30 días tiene 43.200 comprobaciones. Si fallaron 40, el uptime es 43.160 ÷ 43.200 × 100 = 99,907 %. Esto solo funciona cuando las comprobaciones se ejecutan a intervalos fijos, y trata cada comprobación fallida como un intervalo completo de caída. Con comprobaciones cada cinco minutos, una caída de 30 segundos cuenta como cinco minutos o no cuenta en absoluto.
Ejemplos resueltos
Varias incidencias en un mes
Una tienda tuvo tres incidencias en un mes de 30 días: 12 minutos el día 4, 7 minutos el 15 y 24 minutos el 27. Primero súmalas: 43 minutos. Después, (43.200 − 43) ÷ 43.200 × 100 = 99,9005 %. Un mes de 30 días al 99,9 % permite 43 minutos y 12 segundos, así que la tienda cumplió el objetivo con 12 segundos de margen.
Excluir el mantenimiento programado
Si tu SLA excluye el mantenimiento, resta el tiempo de mantenimiento del total, no solo del tiempo de caída:
Uptime % = (Tiempo total − Mantenimiento − Tiempo de caída) ÷ (Tiempo total − Mantenimiento) × 100
Un ejemplo: un mes de 30 días con una ventana de mantenimiento de 2 horas y 30 minutos de caída no planificada. Excluyendo el mantenimiento: (43.200 − 120 − 30) ÷ (43.200 − 120) × 100 = 99,930 %. Contando el mantenimiento como caída: (43.200 − 150) ÷ 43.200 × 100 = 99,653 %. El mismo mes, dos cifras muy distintas; por eso el SLA tiene que indicar cuál se aplica.
La monitorización en pausa funciona igual. Si nadie estaba midiendo, ese tiempo no cuenta ni como activo ni como caída, y debe quedar fuera del total.
Combinar el uptime de varios componentes
La mayoría de los servicios dependen de más de una cosa. Cómo combinar su uptime depende de si están encadenados o son redundantes.
Componentes en cadena
Cuando todos los componentes tienen que funcionar, multiplica sus uptimes. Una web que necesita un servidor de aplicaciones al 99,9 % y una base de datos al 99,9 % puede llegar, como mucho, a 0,999 × 0,999 = 99,8 %, suponiendo que fallen en momentos distintos. Añade un proveedor de pagos al 99,9 % y el proceso de pago baja a cerca del 99,7 %. Cada dependencia que añades baja el techo.
Componentes redundantes
Cuando cualquiera de dos componentes puede hacer el trabajo, el servicio solo cae cuando caen los dos. Dos servidores al 99 % cada uno dan 1 − (0,01 × 0,01) = 99,99 % en teoría. En la práctica suelen compartir red, despliegue o un error de configuración, así que fallan a la vez más a menudo de lo que supone el cálculo. Trata el resultado como un límite superior, no como una promesa.
No promedies entre monitores
Si la página de inicio tuvo un 100 % y el proceso de pago un 99,0 %, una media del 99,5 % no describe nada que hayan vivido los clientes. Informa de cada componente por separado y define de antemano cuáles forman «el servicio» en tu SLA.
Uptime vs. disponibilidad vs. fiabilidad
Las tres palabras se usan a menudo como sinónimos. Miden cosas distintas, y saber a cuál te refieres hace que la cifra sea más útil.
Uptime es la proporción del tiempo en que el servicio estuvo accesible y respondiendo. Es lo que calcula la fórmula anterior y a lo que se refieren la mayoría de los SLA.
Disponibilidad es la proporción del tiempo en que el servicio se pudo usar: accesible, correcto y lo bastante rápido. Una página que tarda 40 segundos en cargar está activa, pero no disponible. Si cuentas las respuestas lentas o incorrectas como fallos, estás midiendo disponibilidad.
Fiabilidad es cuánto tiempo funciona el servicio sin fallar, normalmente medida como MTBF (tiempo medio entre fallos). Indica con qué frecuencia se rompen las cosas, no cuánto tardan en arreglarse.
La disponibilidad relaciona las otras dos cifras mediante una fórmula clásica:
Disponibilidad = MTBF ÷ (MTBF + MTTR)
MTTR es el tiempo medio de recuperación. Un servicio que falla de media cada 720 horas (una vez al mes) y tarda una hora en recuperarse tiene una disponibilidad de 720 ÷ 721 = 99,86 %. La fórmula también muestra las dos formas de mejorarla: fallar con menos frecuencia o recuperarse más rápido. MTTR, MTTA y MTBF explicados cuenta cómo medir y mejorar cada uno.
Dos servicios con el mismo uptime pueden percibirse de forma muy distinta. Una caída de 43 minutos al mes y 43 caídas de un minuto al mes dan el mismo porcentaje, pero la segunda interrumpe el trabajo de tus usuarios todos los días. Por eso merece la pena seguir el número de incidencias junto al porcentaje de uptime.
Errores habituales
Medir desde dentro. Los logs del servidor no pueden registrar una petición que nunca llegó. Los problemas de DNS, los certificados caducados y los fallos de red solo aparecen en las comprobaciones externas.
Contar cada microcorte. Una única comprobación fallida suele deberse a la red, no a tu servicio. Confirma los fallos con una segunda comprobación antes de contarlos como caída, o tus cifras serán más bajas de lo que vivieron los usuarios.
Redondear hacia arriba. 99,896 % no es 99,9 %. Cuando compares con un objetivo, redondea hacia abajo o muestra suficientes decimales para distinguirlos.
Comprobar con poca frecuencia. El intervalo de comprobación fija la resolución. Comprobar cada 5 o 10 minutos no te permite saber si cumpliste un mes al 99,95 %, que permite 22 minutos.
Comprobar solo la página de inicio. Una página de inicio en caché puede seguir activa mientras fallan el inicio de sesión o el pago. Monitoriza las rutas de las que dependen los usuarios.
Obtener las cifras sin hoja de cálculo
Uptimecheck calcula el uptime tal como describe esta guía. La monitorización de uptime comprueba hasta cada minuto desde Estocolmo, Londres y Nueva York, y confirma cada comprobación fallida desde una segunda ubicación. El uptime es la proporción del periodo sin una caída confirmada; las ventanas de mantenimiento y el tiempo en pausa no cuentan en su contra.
Los informes muestran el uptime, el tiempo de caída y las incidencias de cada monitor para este mes, el mes pasado o los últimos 7, 30 o 90 días, frente a un objetivo de SLA del 99 % al 99,99 %, con descarga en CSV. Consulta cómo generar informes frente a un objetivo de SLA.
Los informes para clientes envían esas mismas cifras a las personas para las que trabajas. Consulta los informes para clientes.
Las páginas de estado muestran a los clientes 90 días de historial de uptime por componente. Consulta las páginas de estado.
Para ver qué permite un objetivo antes de comprometerte con él, lee qué significa un uptime del 99,9 % o prueba la calculadora de SLA y uptime.
Deja de calcular el uptime a mano. Prueba Uptimecheck gratis durante 14 días, sin tarjeta de crédito.