Un 99,9 % de uptime significa que un servicio puede no estar disponible durante el 0,1 % del tiempo. Eso son 1 minuto y 26 segundos al día, 43 minutos y 49 segundos en un mes medio y 8 horas, 45 minutos y 57 segundos al año. Cada nueve adicional divide entre diez el tiempo de inactividad permitido: el 99,99 % deja 4 minutos y 22 segundos al mes, y el 99,999 % solo 26 segundos.
El porcentaje es lo fácil. Lo que decide si un proveedor lo cumple es la letra pequeña: en qué periodo se mide, qué cuenta como caída, qué queda excluido y quién mide. Esta guía repasa primero las cifras, después la letra pequeña y, por último, cómo elegir un objetivo que puedas cumplir.
Para calcular cualquier otro objetivo o periodo, usa la calculadora de SLA y uptime. También funciona al revés: introduce el tiempo de inactividad que has tenido y te dice qué SLA has cumplido.
Tiempo de inactividad permitido por cada nivel de nueves
La tabla usa los mismos cálculos que la calculadora: un año tiene 365,25 días (la media contando los bisiestos), un mes es la doceava parte (30,4375 días) y el tiempo de inactividad permitido se redondea a la baja al segundo, porque redondear al alza te permitiría superar el objetivo.
UptimePor díaPor semanaPor mesPor año99 m 24s1h 40m 48s7h 18m 18s3d 15h 39m 36s99,5 %7m 12s50m 24s3h 39m 9s1d 19h 49m 48s99,9 %1m 26s10m 4s43m 49s8h 45m 57s99,95 s5m 2s21m 54s4h 22m 58s99,99 %8s1m4m 22s52m 35s99,999 %menos de 1s6s26s5m 15s
Algunos enlaces rápidos para los objetivos más comunes: 99,5 %, 99,95 % y 99,99 %, cada uno con el tiempo de inactividad por día, semana, mes, trimestre y año.
Por qué tu mes puede dar otra cifra
Muchos contratos miden por mes natural, y los meses naturales no duran lo mismo. Con un 99,9 %, febrero (28 días) permite 40 minutos y 19 segundos, un mes de 30 días 43 minutos y 12 segundos, y uno de 31 días 44 minutos y 38 segundos. El mes medio queda en medio, con 43 minutos y 49 segundos. Si informas frente a un contrato, usa la duración real del mes. Si planificas o comparas objetivos, la media es la cifra más justa.
Qué significan los nueves en la práctica
El salto de un nivel al siguiente parece pequeño sobre el papel. En operaciones, cada uno cambia tu forma de trabajar.
99 % (7 horas al mes): margen para una mala noche o un reinicio imprevisto que alguien resuelve a la mañana siguiente. Vale para herramientas internas y proyectos personales, pero se queda corto para cualquier cosa por la que paguen los clientes.
99,5 % (3,6 horas al mes): cabe una incidencia grave al mes, si alguien responde en menos de una hora.
99,9 % (44 minutos al mes): el objetivo habitual de webs de empresa y productos SaaS. Necesita alertas que lleguen rápido a una persona y una forma de revertir un despliegue fallido en minutos.
99,95 % (22 minutos al mes): una incidencia bien gestionada, o dos cortas. La respuesta manual por la noche empieza a ser el factor limitante.
99,99 % (4 minutos al mes): menos de lo que tarda la mayoría de la gente en despertarse, abrir el portátil y leer una alerta. Requiere redundancia y failover automático, no personas más rápidas.
99,999 % (26 segundos al mes): menos que el intervalo entre dos comprobaciones en la mayoría de las monitorizaciones. Pocos servicios lo logran, y menos aún pueden demostrarlo.
Ese último punto importa para cualquier objetivo: tu medición tiene que ser más fina que el margen. Con comprobaciones cada cinco minutos, una sola caída corta que se escape puede ocultar la mayor parte del margen de un mes al 99,99 %. Con comprobaciones cada minuto, puedes medir el 99,9 % y el 99,95 % con confianza, y el 99,99 % con cuidado.
Cómo miden los SLA el uptime
Dos proveedores pueden prometer un 99,9 % y referirse a cosas muy distintas. Cuando leas o redactes un SLA, fíjate en estos seis puntos.
El periodo de medición
La mayoría de los SLA miden por mes natural; algunos, por trimestre o por año. Un periodo más largo favorece al proveedor: 8 horas y 45 minutos al año pueden gastarse en una sola mala noche y el SLA anual se sigue cumpliendo, mientras que el SLA mensual de ese mes se incumple con creces.
Qué cuenta como caída
Una página de error o ninguna respuesta son casos evidentes. Menos evidentes: una página que tarda 30 segundos en cargar, un checkout que falla mientras la página de inicio funciona o una API que responde 200 con el cuerpo vacío. Un buen SLA nombra los componentes que cubre y dice si cuentan las respuestas lentas y las caídas parciales.
Exclusiones
Las habituales son el mantenimiento programado y anunciado con antelación, los problemas causados por el cliente y los hechos que escapan al control de cualquiera. El mantenimiento es la que hay que leer con lupa. Sin un plazo de preaviso y un límite mensual, cualquier caída puede llamarse mantenimiento a posteriori.
Desde dónde se mide
Un proveedor que mide desde dentro de su propia red no verá los fallos de DNS, los certificados caducados ni los problemas de red que impiden que los clientes lleguen a él. Las comprobaciones externas ven lo que ven los clientes. El SLA también debería indicar si cuenta una caída vista desde una sola ubicación o solo una vista desde varias.
Duración mínima de la caída
Muchos SLA solo cuentan las caídas que duran más de un minuto o que confirma una segunda comprobación. Así un único paquete perdido no entra en las cifras, lo cual es justo, siempre que el umbral sea corto. Una regla que solo cuente las caídas de más de 15 minutos puede dejar una promesa del 99,9 % casi sin sentido.
Quién mide y cómo se reclama
Normalmente, la referencia es la monitorización del propio proveedor, y el cliente tiene que solicitar el crédito en un plazo determinado, a menudo 30 días tras el cierre del mes. Llevar tu propio registro externo del uptime del servicio te da algo con lo que comparar.
Créditos de servicio
La consecuencia habitual de incumplir un SLA es un crédito de servicio: un descuento en una factura futura, escalonado según cuánto por debajo del objetivo haya terminado el mes. Un ejemplo de cómo suele construirse un esquema por tramos:
Uptime mensualCrédito (ejemplo)99,9 % o másNingunoDel 99,0 % al 99,9 % de la cuota mensualDel 95,0 % al 99,0 % de la cuota mensualMenos del 95,0 % de la cuota mensual
Hay tres cosas típicas. Los créditos tienen un tope, a menudo la cuota mensual del servicio afectado. Hay que solicitarlos; rara vez se abonan automáticamente. Y a menudo son la única compensación que permite el contrato, lo que significa que un crédito de unos pocos euros puede ser todo lo que recibas por una caída que te ha costado mucho más. Para hacerte una idea de esa diferencia, consulta el coste de la caída de una web. Un SLA te dice hasta qué punto se toma en serio un proveedor la fiabilidad; no es un seguro.
Cómo elegir un objetivo de uptime
Tanto si prometes uptime a tus clientes como si fijas un objetivo interno, los pasos son los mismos.
Mide primero. Haz comprobaciones externas durante uno o dos meses y mira qué consigues hoy. Introduce en la calculadora el tiempo de inactividad que has tenido, por ejemplo 90 minutos en un mes, y te dirá el SLA habitual más alto que has cumplido.
Cuenta tus dependencias. Si tu web necesita tu servidor, tu base de datos y un proveedor de pagos, cada uno con sus propios fallos, tu uptime no puede ser mayor que el de todos ellos combinados. Cómo calcular el porcentaje de uptime explica cómo combinarlos.
Ajusta el objetivo a tu capacidad de respuesta. Si nadie está de guardia por la noche, un margen mensual de 22 minutos es una promesa que no puedes cumplir.
Promete menos de lo que buscas. Mantén un objetivo interno un nivel por encima de la promesa externa; por ejemplo, apunta al 99,95 % y promete el 99,9 %. SLA vs SLO vs SLI explica cómo encajan ambos.
Pon por escrito qué cuenta. Componentes cubiertos, reglas de mantenimiento, duración mínima de la caída y desde dónde se mide, antes de que nadie firme.
Para la mayoría de las webs de empresa y productos SaaS, un 99,9 % mensual es una promesa realista. Sube solo cuando tu historial y tu infraestructura lo respalden.
Cómo medir el uptime frente a tu objetivo
La monitorización de uptime de Uptimecheck comprueba tus webs y APIs hasta cada minuto desde Estocolmo, Londres y Nueva York. Una comprobación fallida se confirma desde una segunda ubicación, así que un fallo puntual nunca cuenta como caída, y una caída confirmada se cuenta desde la primera comprobación fallida.
Informes frente a un objetivo de SLA. Elige este mes, el mes pasado o los últimos 7, 30 o 90 días, y un objetivo del 99 % al 99,99 %. Los monitores por debajo del objetivo se marcan, y el informe se descarga en CSV. Consulta cómo generar informes frente a un objetivo de SLA.
Mantenimiento que no cuenta. Durante una ventana de mantenimiento los monitores no se comprueban, no se envían alertas y ese tiempo no cuenta en contra del uptime.
Las mismas cifras para los clientes. Una página de estado muestra 90 días de historial de uptime de los componentes que elijas.
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