Los registros los publican los servidores de nombres autoritativos del dominio y los resolvers los guardan en caché durante el TTL del registro, en segundos; por eso los cambios tardan en propagarse.
Un CNAME no puede estar en la raíz de un dominio (example.com) junto a los registros que deben estar ahí, como SOA y NS. Muchos proveedores de DNS ofrecen un alias aplanado para ese caso.
Los errores en estos registros provocan caídas que parecen fallos del servidor: un registro A incorrecto envía a los visitantes a otro sitio, si falta el MX deja de llegar el correo y un registro CAA que no incluye tu autoridad de certificación bloquea la renovación de los certificados.